La Bonanova

El centro de La Bonanova es atravesado por una sinuosa y amplia vía que en el tramo izquierdo recibe el nombre de Passeig de la Bonanova y, a su paso por la Plaça de la Bonanova, pasa a llamarse Passeig de Sant Gervasi. Es el antiguo camino de Horta a Sarrià, en la actualidad una arteria más concurrida por el tráfico rodado que por el peatonal y que acoge algunos de los enclaves y edificios más emblemáticos del barrio.

En el centro del paseo se encuentra, en primer lugar, la Plaça de la Bonanova, presidida por la Parròquia de la Mare de Déu de la Bonanova. La iglesia actual, reconstruida en la década de 1940 y sin apenas interés artístico, se encuentra en el emplazamiento original de la capilla que dio origen al primer núcleo de Sant Gervasi de Cassoles.

Además del templo, el paseo central del barrio acoge también algunas de las grandes fincas que rememoran la época en que La Bonanova fue urbanizada por la burguesía barcelonesa a través de imponentes villas señoriales. Es el caso de los Jardins de Can Altimira (Dirección Mandri 49-55), unos jardines románticos, abiertos al público, que pertenecieron al excéntrico financiero Josep Altimira; la Torre Castanyer (Dirección Passeig de Sant Gervasi 5-13), residencia señorial también de gusto romántico; La Tamarita (Dirección Passeig de Sant Gervasi 39-47), una finca noucentista rodeada de unos espectaculares jardines abiertos al público y que hoy es ocupada por a Fundació Blanquerna de la Universitat Ramon Llull; y, finalmente, La Rotonda (Dirección Passeig de Sant Gervasi 51-53), un edificio modernista que conserva una  bella y singular cúpula revestida de azulejos. Se proyectó en 1906 como hotel de prestigio y en la actualidad, pese a su decadente estado y a la propuesta de reconvertirlo en hotel,  funciona como hospital.

El Passeig de Sant Gervasi muere en la Plaça de J.F. Kennedy, donde finaliza también la calle Balmes y dan comienzo la Avinguda del Tibidabo y Craywinckel. Esta última calle es una continuación del Passeig de Sant Gervasi y una animada vía comercial que conecta con la Avinguda de la República Argentina y la Ronda de Dalt. Su carácter de zona limítrofe con los barrios de Putxet y de Vallcarca (distrito de Gràcia) y la proximidad a la ronda convierten la zona de Craywinckel en un sector algo indefinido y de poca identidad. Se trata, sin embargo, de un área muy viva, con un aire más popular que el del resto de La Bonanova.

  La parte alta de La Bonanova

  La parte baja de La Bonanova