La Sagrera

Muchos barceloneses atraviesan la Sagrera sin saberlo cuando toman la Avinguda de la Meridiana como salida o entrada noreste de la ciudad. Esta avenida es uno de los ejes viales más importantes de Barcelona. Nace en el Parc de la Ciutadella, en el distrito de Ciutat Vella, y cruza el lado occidental de la ciudad hasta convertirse en una de las autopistas del noreste. Son muchos los barrios que ven pasar la Meridiana por alguno de sus márgenes —Estació del Nord, Poblenou, Camp de l'Arpa, El Clot, etc.—, pero sólo en la Sagrera constituye un eje central que atraviesa y vertebra el territorio.

A ambos lados de esta bulliciosa espina dorsal que constituye la Meridiana, se despliegan las tres zonas que configuran el barrio de la Sagrera: entre la calle Garcilaso y el Parc de la Pegaso, el casco antiguo del barrio, con la Plaça de Masadas como centro neurálgico; entre las calles Garcilaso y Felip II, la nueva Sagrera, que está creciendo al ritmo de las obras de la nueva estación de tren; finalmente, entre Felip II y Navas, se extiende Navas, un pequeño pedazo de eixample incrustado entre tramas urbanas irregulares.

La Avinguda Meridiana, arteria principal de la Sagrera.
La Avinguda Meridiana, arteria principal de la Sagrera. 
La Plaça de Masadas, en el interior de la Sagrera.
La Plaça de Masadas, en el interior de la Sagrera. 

  La Meridiana

A su paso por este barrio, la Meridiana muestra algunos de los elementos más característicos de la conocida arteria. Así, en la parte alta, entre las calles Sant Antoni Maria Claret y Felip II, se encuentra la pequeña urbanización de casitas adosadas conocida como las Cases del Governador. Se trata de un grupo de viviendas promovido en 1944 por la Obra Sindical del Hogar e inauguradas por el gobernador civil Antonio Correa Véglison, al cual se debe su nombre popular. Edificadas sobre tres manzanas del tipo Eixample y tres islas más pequeñas, conforman un conjunto sorprendentemente peculiar en medio del paisaje de inmensos bloques de pisos de la Meridiana.

Otro edificio representativo de la Meridiana es la singular construcción piramidal de la Parròquia de Sant Joan Bosco (Dirección Plaça de Ferran Reyes 2), un inmenso triángulo, deudor de la estética arquitectónica de la década de 1970, que preside una de las plazas de la avenida.

Pero quizás los elementos más característicos de la Meridiana son los grandes bloques de viviendas, que llegan a alcanzar los 15 pisos de altura y que ejercen de edificios pantalla respecto a un interior más mesurado y humano.

Tristemente célebres por el atentado que la banda terrorista ETA perpetró en 1987, en el que murieron 21 personas, los grandes almacenes Hipercor (Dirección Avinguda Meridiana 350) señalan el tramo final de la Meridiana a su paso por la Sagrera y la frontera con el barrio de Sant Andreu y el distrito de Nou Barris. Entre los inmensos bloques de pisos que rodean al centro comercial se abre una gran espacio bautizado como la Plaça de la Tolerància.

A pesar de las desproporcionadas dimensiones de su calzada y sus edificios, los vecinos de la Sagrera se han apoderado de la Meridiana y han poblado su amplias aceras de pequeños comercios, negocios y equipamientos que palian su desolador tamaño e incesante tráfico rodado. La Meridiana es pues el principal eje que vertebra el territorio de la Sagrera y el más conocido para la mayor parte de los barceloneses.


[+] La Meridiana, una hostil calle mayor. 

  El casco antiguo de la Sagrera

El corazón del casco antiguo de la Sagrera lo constituye la Plaça de Masadas, una pequeña y bella plaza porticada que, presidida por una fuente, centraliza el entramado de calles del núcleo originario del barrio. Hasta 1994 acogió el mercado municipal, presentando un aspecto casi idéntico al de la Plaça del Mercadal del barrio de Sant Andreu. En la actualidad, dispone de bares con terraza y dos ferias de coleccionismo que la ocupan los fines de semana.

El casco antiguo del barrio es una pequeña superficie delimitada por las calles Filipines, Portugal, Sagrera y Garcilaso y, aunque su tamaño es mucho menor, su fisonomía es muy parecida a la de los populares barrios de Gràcia y Sants. Las calles Coll y Monlau, que confluyen en la plaza mayor, son las principales vías del núcleo antiguo. En algunos tramos son peatonales y conservan pequeñas casitas de principios del siglo XX. En la vieja Sagrera, muy cerca de la plaza, se encuentra La Barraca (Dirección Martí Molins 29), el centro cívico del barrio que ofrece talleres y cursos de todo tipo y que acoge a diferentes entidades, como la asociación de comerciantes del barrio, la asociación de vecinos, grupos de teatro o la peña de Dracs i Diables de la Sagrera. Todo ello constituye una buena muestra de la activa vida cultural y asociativa del barrio.

Integrados en el núcleo antiguo se encuentran dos grandes espacios abiertos. Uno de ellos, escondido tras uno de los enormes bloques que dan a la Meridiana, es la Plaça de l'Assemblea de Catalunya. Esta plaza se urbanizó tras largos años de lucha vecinal por una zona verde. Su nombre homenajea la primera ocasión en que se intentó constituir el movimiento antifranquista de la "Asamblea de Cataluña", en el año 1971 en la cercana Parròquia del Crist Rei (Dirección Martí Molins 43-45).

El otro gran espacio es el de la Plaça dels Jardins d'Elx, un parque que se abre a la Meridiana y que, a pesar de ello, siempre está lleno de niños, jóvenes y jubilados, y cuenta con bares y agradables terrazas.

Junto al casco antiguo se encuentra el Parc de la Pegaso (Dirección Sagrera 179), la gran zona verde del barrio y centro lúdico y social para todos sus vecinos, donde se celebran muchas de las ferias y encuentros de la Sagrera. Este parque urbano se emplazó en parte del terreno ocupado por la antigua fábrica de automoción Enasa, cuyo camión Pegaso pasó a la posteridad. Aunque dispone de varias entradas, la más emblemática es la de la calle Sagrera, donde se encuentra la puerta-edificio de la vieja fábrica. El parque se articula en torno a un gran estanque central que armoniza la convivencia de plátanos, cipreses, palmeras, pinos, encinas y muchas otras especies. Una red de puentes de hierro conecta las orillas del estanque. Aunque es un centro lúdico importante, lamentablemente alguna vez ha saltado a la prensa por altercados con jóvenes conflictivos.


[+] La Plaça de Masadas. 

  La nueva Sagrera

Alrededor del casco antiguo se extiende la nueva Sagrera, con los inmensos bloques pantalla que dan a la Meridiana y las edificaciones más mesuradas que se extienden hasta la calle Felip II y por debajo de la calle Sagrera. Sobre la Meridiana lo más destacable es el Mercat de Felip II (Dirección Felip II 118), un mercado pequeño y moderno. Es una construcción reciente, de 1966, y está emplazada en un entorno apagado. Aun así, atrae la visita de los vecinos de la Sagrera y del barrio de Congrés-Indians.

El sector que se extiende por debajo de la Meridiana, entre Felip II y Garcilaso, es un área en proceso de consolidación. Cuenta con algunos bloques de pisos nuevos de calidad, pero a medida que se aproxima a la línea ferroviaria se desintegra en solares cuyo futuro depende de las obras de la nueva estación central de trenes. La calle Garcilaso, por ejemplo, muere en un amplio descampado.

En medio de este sector se encuentra la Nau Ivanow (Dirección Hondures 28) un singular edificio industrial que en 1997 fue recuperado por el arquitecto y fotógrafo Xavier Basiana y reconvertido en centro cultural. La antigua fábrica de pinturas Ivanow es hoy un espacio de origen privado de promoción y difusión artística que cuenta con una sala de exposiciones, una sala de reuniones y varios espacios polivalentes para conferencias y ensayos de teatro y danza, entre otros muchos usos. La Nau Ivanow se ha erigido como una de las entidades más activas e integradas en el barrio. En 2006 se constituyó la Fundació Sagrera para mejorar su gestión y posteriormente pasó a formar part del programa de Fàbriques de Creació del ayuntamiento.

El margen inferior del barrio es hoy un gran foso con una decena de vías de tren que separan la Sagrera de la iglesia de Sant Martí de Provençals, de la que fue históricamente dependiente. Pero la Sagrera es uno de los barrios de la ciudad afectados por el macroproyecto del Parc de Sant Andreu-Sagrera. Así, el área delimitada por el Pont de Calatrava y el Pont del Treball ha de acoger la Estació de la Sagrera, esto es, la terminal de trenes intermodal destinada al tren de alta velocidad y a las líneas de cercanías y regionales. La construcción de la estación se enmarca en el proyecto de creación de un gran parque lineal por el que se sucederán, más allá de la estación de ferrocarril, un complejo de hoteles y oficinas en el barrio de la Verneda-Sant Martí, un rascacielos en el Triangle Ferroviari del Bon Pastor, y una gran zona verde entre Sant Andreu y Bon Pastor. Por el momento, la zona que afecta a la Sagrera es un territorio solitario y semiabandonado. 
La calle Garcilaso marca el paso del casco antiguo de la Sagrera a la parte nueva.
La calle Garcilaso marca el paso del casco antiguo de la Sagrera a la parte nueva. 
El margen que linda con la línea ferroviaria, zona solitaria y pendiente de consolidarse urbanísticamente.
El margen que linda con la línea ferroviaria, zona solitaria y pendiente de consolidarse urbanísticamente. 
La Nau Ivanow, uno de los iconos de la parte 'nueva' de la Sagrera.
La Nau Ivanow, uno de los iconos de la parte 'nueva' de la Sagrera. 

  Navas

Navas es la prolongación de la Sagrera por el lado occidental. Comienza en la calle Felip II y se despliega hasta el Passeig de Maragall, la calle Indústria y, finalmente, Navas de Tolosa, la calle que ha dado nombre al conjunto. Su aspecto es de un pequeño eixample cerdaniano encajonado entre una serie de barrios de trama urbana muy distinta —Guinardó, Congrés-Indians, el Clot y Camp de l'Arpa—. En realidad, tanto sus vecinos como el ayuntamiento consideran a Navas como un barrio autónomo, pero la Meridiana cohesiona a la Sagrera y a Navas en un continuum urbano y los integra en un sólo conjunto.

La Plaça de Ferran Reyes, que se reparte entre ambos lados de la Meridiana, es el núcleo central de Navas. En esta plaza se encuentra la singular iglesia piramidal de Sant Joan Bosco y un pequeño parque infantil a donde acuden las madres y abuelos de Navas a entretener a sus hijos y nietos.

En la parte baja de Navas, justo en la frontera con el barrio del Clot y aislada junto a los márgenes de la línea ferroviaria, se encuentra la Torre de Fang (Dirección Clot 228), una bella masía de dos cuerpos cuya construcción se remonta a los siglos XV y XVI, aunque presenta transformaciones posteriores. Reivindicada como propia por el barrio del Clot, esta emblemática edificación albergó el archivo histórico de Sant Martí.

Sin ningún elemento destacable que la singularice, a excepción de esta masía, la iglesia triangular y las Cases del Governador, Navas es una zona residencial convencional, con pequeños comercios de ámbito local —supermercados, carnicerías, verdulerías, panaderías, zapaterías, charcuterías, perfumerías— especialmente concentrados en la calle Navas de Tolosa. El ayuntamiento instaló en el vecindario un comedor de día y un centro social que han generado quejas entre los vecinos por la presencia asidua en la zona de marginados sin techo.