La primera mención de Les Corts está documentada en el año 1066. Parece ser que el topónimo debe su origen a las grandes cuadras o corts que pertenecían al municipio de Sarrià y que estaban ubicadas en su parte más meridional. A finales del siglo x, las masías de esta zona se fortifican para protegerse de los ataques musulmanes. Restos de algunas de estas defensas pueden observarse en masías todavía existentes, como ocurre con Can Vinyals, también llamada la Torre Rodona (Dirección Doctor Salvador Cardenal 7).

A principios del siglo xix y a pesar de la enorme extensión del territorio de Les Corts —que se extendía desde el Palau de Pedralbes hasta el cruce actual de las calles de Aragó y Urgell—, el único núcleo de población existente contaba con unas cien personas y se encontraba donde actualmente se ubican los edificios Trade, es decir, en el cruce entre la Gran Via de Carles III y el Carrer de Europa. En aquellos momentos, la población consistía en una pequeña comunidad rural organizada en torno al Torrent dels Morts, que circulaba por el actual Carrer de Les Corts. Diversas masías, como Can Grau, Can Sol o Can Galona, integraban este núcleo original que posteriormente sería conocido como Les Corts Velles.

En 1836 Les Corts logran la autonomía municipal (1836-1897) e inician un período clave en su desarrollo urbanístico e industrial. Mientras que en el sector alto del barrio —que hoy corresponde a Pedralbes— permanecen las grandes fincas rústicas, el núcleo urbano de Les Corts Velles, por el contrario, se amplía hacia Besós gracias al desarrollo urbanístico alentado por las construcciones religiosas e industriales. De esta forma, los alrededores de la parroquia de Santa Maria del Remei, ubicada en la Plaça de la Concòrdia, son urbanizados hasta desarrollar el ensanche de Les Corts, que recibirá el nombre de Les Corts Noves. El Carrer d'Anglesola se convierte en la calle mayor del municipio y, aunque pronto surgió la necesidad de edificar una sede para el ayuntamiento, ésta no se construiría hasta al año 1884 en la Plaça de Comas.

En esta época, el importante desarrollo industrial del municipio provocará también un crecimiento urbano vinculado al mundo fabril. Así, a lo largo del siglo xix se va configurando un paisaje de campos de indianas, fábricas y colonias obreras. La fábrica de destilación de licores de Cal Déu, situada detrás de la Plaça de la Concòrdia, y la fábrica textil de Can Batlló, asentada en el edificio de la actual Escola Industrial (hoy perteneciente al barrio de la Esquerra de l’Eixample), son dos de las industrias más conocidas.

En este período también se instalan en Les Corts distintos centros sanitarios y de acogida: el Institut Frenopàtic (1870, todavía existente y situado en el Carrer de l'Institut Frenopàtic), el Asil del Bon Consell (1870, donde hoy se encuentra El Corte Inglés), el Hospital de Sant Joan de Déu (1880, donde actualmente se encuentra el centro comercial L’Illa Diagonal) o la Casa de la Maternitat i Expòsits (1884, situada en el mismo recinto de hoy en día, ya en el barrio de Sant Ramon-Maternitat).

En el marco de esta expansión, en 1858 Les Corts fue dividido administrativamente en cuatro sectores: Les Corts Velles, Les Corts Noves, Can Batlló y el Camp de la Creu. Fue una época en la que el municipio destacó por la sorprendente convivencia de fábricas, residencias señoriales, viviendas proletarias, casas de veraneo y centros sanitarios.

Pero en 1897 el municipio de Les Corts es agregado a Barcelona, convirtiéndose con ello en un distrito más de la ciudad condal. A partir de esta fecha, en la historia del barrio destacan unos pocos hechos aislados, como la construcción del Vell Camp Futbol Club Barcelona (1922) o la instalación del Club de Polo al final de la Avinguda Diagonal (1932). Y no será hasta el período comprendido entre las décadas de 1940 y 1960 cuando su paisaje —semirural e industrial a un tiempo— sufra varias intervenciones radicales que configurarán actual fisonomía plentamente urbana y consolidada.

Así, una primera ola de transformaciones se materializa con la prolongación de la Avinguda Diagonal hasta la población vecina de Esplugues de Llobregat (1942) y con las reformas de la misma avenida con motivo de la celebración del Congreso Eucarístico de 1952. Ambos hechos son el disparo de salida de un largo proceso de expansión urbanística especialmente auspiciado por la política del alcalde Josep Maria de Porcioles (1957-1973) a través de dos planes parciales de época franquista. El primero de ellos, de 1956, afectó al tramo final de la Avinguda Diagonal, entre la Plaça de Pius XII y Esplugues, y supuso la instalación de los extensos complejos deportivos del final de esta avenida, la Zona Universitària, las instalaciones del Futbol Club Barcelona, el Palau Reial y la zona sanitaria que rodeaba a la Casa de la Maternitat. El segundo —el plan parcial de 1960— afectó al tramo de la Diagonal comprendido entre la Plaça de Francesc Macià y la Plaça de Pius XII y a los terrenos que lo rodeaban, ubicados sobre los actuales barrios de Les Corts y Pedralbes. Este último programa es el que abrió la veda a los grandes bloques de hoteles, oficinas, comercios y viviendas característicos de la Diagonal y de sus inmediaciones.

Como resultado de todo ello, Les Corts y su barrio apéndice de Sant Ramon-Maternitat llegaron a configurarse como el conjunto un tanto caótico que es hoy, donde los grandes equipamientos conviven —y a veces malviven— con áreas residenciales de distinta escala.


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