Carmel

Los orígenes del barrio se remontan al año 1864, cuando en el lado de levante de la colina del Turó d'en Móra, se edificó un pequeño templo consagrado a la Madre de Dios bajo la advocación del Carmelo: el Santuari del Carmel. Las visitas de los devotos que acudían al santuario en romería acabaron por dar fama a la zona y, con el tiempo, el monte perdió su denominación histórica y pasó a conocerse bajo el nombre de la ermita: el monte del Carmel.

En el último cuarto del siglo XIX, empezaron a edificarse sobre el monte las primeras casas residenciales y de veraneo. Alexandre Bacardí, uno de los terratenientes de la zona, fue el principal promotor del terreno e intentó vender a las sociedades obreras parcelas a bajo precio. De esta forma, y a pesar de las graves carencias de servicios y transportes, durante el primer tercio del siglo XX, el Carmel se fue convirtiendo en un prototípico barrio obrero de "casetes i hortets", es decir, casitas acompañadas de pequeños huertos o parterres.

Tras la Guerra Civil Española, el barrio se alejó del carácter residencial obrero de sus inicios y la llegada en masa de población inmigrante lo convirtió en un suburbio muy marginal. Así, en 1948 el monte del Carmel empezó a cubrirse de chabolas y, a partir de la década de 1950, la autoconstrucción tomó el relevo al barraquismo. Los inmigrantes obreros compraban pequeños terrenos y ellos mismos construían sus casas durante los fines de semana. En las décadas de 1960 y 1970, coincidiendo con el mandato del alcalde franquista Porcioles y la época dorada de la especulación inmobiliaria, las empresas constructoras entraron en el escenario y levantaron en el barrio grandes bloques de pisos. Fue también en esta época cuando se llevó a cabo el macroproyecto de perforación del Túnel de la Rovira, que supuso la expropiaciones de cientos de casas y el agrietamiento de muchas otras.

El crecimiento desordenado, la mala calidad de las edificaciones y la difícil orografía del barrio convirtieron al Carmel en una zona deprimida. Sin embargo, las mejoras llevadas a cabo en época democrática lograron en gran medida dignificarlo. En 2005, la crisis suscitada por el hundimiento de cuatro bloques de viviendas a raiz de las obras de construcción de la línea 5 del metro despertó viejos fantasmas y, gracias al increíble seguimiento mediático del caso, el Carmel está inmerso desde entonces en un plan de remodelación integral destinado a eliminar cualquier vestigio de su pasada marginalidad.


[+] Reportaje sobre la publicación del libro 'El Carmel Ignorat. Història d'un barri impossible' de Lluís M. Bou y Eva Gimeno (vídeo editado por Cristina Gambín, 2008). Aparecen imágenes históricas del barrio.