La Salut

Hasta la década de 1860 la zona donde actualmente se encuentra el barrio de la Salut era un área rústica, de relieve escarpado, perteneciente al término de Gràcia, poblada de fuentes y ocupada por unas pocas masías dispersas como las de Can Xirot, Can Xipreret y Can Muntaner de Dalt.

Pero en el año 1864, Antoni Maria Morera, maestro y contador mercantil de los tribunales, da el primer paso para la urbanización de la zona al promover la construcción del Santuari de la Mare de Déu de la Salut, en el actual cruce del Carrer de l'Escorial con el Carrer de la Mare de Déu de la Salut. En poco tiempo, el sector se pone de moda y se convierte en una zona residencial y de veraneo ocupada por imponentes torres ajardinadas que pertenecen a la alta burguesía y por casas más sencillas, destinadas a la pequeña y mediana burguesía barcelonesa y gracienca y a los trabajadores que están al servicio de las familias más acomodadas.

A esta ocupación del suelo rústico liderada por la burguesía siguieron algunas obras públicas que dotaron de nuevas infraestructuras a la zona, como fue el caso de la apertura del Carrer de l'Escorial hasta la Plaça de Joanic, que conectó la Salut con Gràcia (1877), o la llegada del tranvía a la Plaça Rovira (1880). Pero sería posteriormente, tras la agregación de la vila de Gràcia a Barcelona en el año 1897, cuando se construyeron en la Salut dos de los futuros distintivos del barrio: el Club Tennis de la Salut (1902) y el Parc Güell (1922).

Terminada la Guerra Civil Española, gran parte de las residencias de la Salut que habían sido abandonadas por la burguesía no volvieron a ser ocupadas por sus antiguos propietarios y el barrio dejó de ser zona residencial y de veraneo de clases acomodadas. Durante la dictadura del general Franco y especialmente en la época del alcalde franquista Porcioles, la Salut vivió un nuevo período crítico esta vez debido a la política municipal y a la feroz especulación de las inmobiliarias que caracterizaron a las décadas de 1960 y 1970. Así, tras la aprobación en el año 1969 de la construcción del Primer Cinturón de Ronda (la actual Ronda del Mig), en 1975 empezaron las obras de la Plaça de Lesseps y las obras de ensanchamiento de la Travessera de Dalt para tranformarla en ronda. En plena transición democrática, estas intervenciones partieron el barrio de la Salut en dos y la parte meridional —que llegaba hasta hasta el Carrer de Sant Salvador, la Plaça de Rovira y el Carrer de la Legalitat— fue asimilada al barrio de Gràcia. De esta época son también los grandes inmuebles de pisos construidos en algunas zonas del barrio y que contrastan con las viviendas unifamilares originarias de la Salut.