Fort Pienc

Es difícil encontrar una identidad propia para este barrio que más bien se ha definido por exclusión respecto a los vecinos barrios de la Dreta del Eixample, la Sagrada Familia y Poblenou que por sí mismo. Aun así, desde la década de 1990, diversas intervenciones urbanísticas —con la construcción de la Illa Fort Pienc a la cabeza— han tratado de compactar el conjunto, además de darle entidad y vitalidad. Y aunque la falta de personalidad todavía caracteriza al barrio, la suma de estas intervenciones con una fisonomía propia de Eixample, la inserción de importantes servicios y la fuerte concentración de población china están contribuyendo a la formación de un auténtico barrio.

Situación: zona media. Por su ubicación, el Fort Pienc podría considerarse un barrio céntrico. Sin embargo, siempre ha sido un espacio marginal y semiolvidado respecto al centro de la ciudad y sólo muy recientemente ha empezado a consolidarse como barrio con vida y personalidad propias. Presenta una trama típica de Eixample, siendo la Gran Via de les Corts Catalanes, el Carrer de Ribes y el Passeig de Sant Joan sus ejes más importantes.

Límites: el perímetro actual del barrio limita al norte con la Avinguda Diagonal; al sur con el Passeig de Pujades; al oeste con el Carrer de Roger de Flor, la Avinguda Vilanova y el Passeig de Lluís Companys; y al este con la Plaça de les Glòries Catalanes y la Avinguda Meridiana.

Zonas: centro, parte alta, parte baja.

Ejes comerciales: Plaça del Fort Pienc, Ribes.

Enclaves: Arxiu de la Corona d’Aragó, Biblioteca Pública Arús, Bingo Billares, Grup Escolar Ramon Llull, Hidroelèctrica de Catalunya, Illa Fort Pienc, L'Auditori, Monumental, Parc de l’Estació del Nord, Pont de la Marina, Teatre Nacional de Catalunya.

Perfil: uso residencial combinado con numeroso comercio de barrio. En la parte baja, presencia de importantes equipamientos culturales que han minado la vida vecinal. Población de clase media e importante presencia de la comunidad china.

Vivienda: bloques de vivienda plurifamiliar entre medianeras de cinco a seis plantas sobre rasante. A diferencia del resto del distrito, la mayor parte de los edificios fueron contruidos muy tardíamente, a partir de la década de 1960, por lo que los pisos, aun siendo de calidad media, suelen encontrarse en buen estado.