En el barrio del Raval un domingo es como un día cualquiera: muchos comercios abren, las calles están repletas de gente y se respira un ambiente vivo y dinámico difícil de encontrar en cualquier otro sitio de la ciudad.

Históricamente conocido como Distrito 5 y, en su parte baja, como Barrio Chino, el Raval fue siempre considerado uno de los territorios más marginales de Barcelona. En los últimos años, sin embargo, el ayuntamiento de Barcelona ha promovido un proceso de transformación para desvincularlo del deterioro y la densificación que siempre lo caracterizaron. La recuperación de la histórica denominación de Raval forma parte de este plan de limpieza.

El resultado de todo ello es contradictorio. Lejos queda ya la época en que una incursión en el Barrio Chino era una osada aventura de la que jactarse. El Distrito 5 ya no es un barrio tabú, sino todo lo contrario. Con sus nuevos museos, tiendas,  galerías, bares musicales, etc. se ha convertido en un bullidero cultural, artístico y comercial de primer orden para la ciudad. Pero, al mismo tiempo, sufrir un hurto o un atraco en sus calles es relativamente fácil, las prostitutas campan a sus anchas en algunos puntos calientes de su geografía y periódicamente el barrio salta a las noticias porque en él vivían terroristas islamistas con absoluta normalidad. Unos vecinos de toda la vida son víctimas del proceso de limpieza promovido por el ayuntamiento, otros lo aplauden, los estudiantes, los jóvenes más inquietos y los inmigrantes más marginales eligen el Raval como su espacio natural y, en el universo paralelo del turismo, los visitantes extranjeros adoptan este barrio como el escenario idóneo para sus borracheras y fantasías viajeras.

A pesar de su indiscutible identidad global, en el Raval pueden distinguirse dos zonas divididas por el Carrer de l'Hospital: por encima de esta calle, la zona articulada en torno al MACBA; y por debajo, la zona históricamente conocida como Barrio Chino, que rodea a la nueva Rambla del Raval y a la iglesia de Sant Pau.


[+] Fragmento de la película-documental 'En construcción' de José Luis Guerín (2001) que cronica la transformación del barrio del Raval. 

  La parte alta: la zona del MACBA

La parte alta del barrio es conocida como la zona del MACBA gracias a la apertura en 1995 del Museu d'Art Contemporani de Barcelona (MACBA, Dirección Plaça dels Àngels 1). Este museo y el vecino Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB, Dirección Montalegre 3) han logrado revitalizar el sector y convertir la Plaça del Àngels —especialmente animada por la presencia de skaters— en el centro del barrio y en uno de los nodos artísticos y culturales más importantes de la ciudad. El Sónar —festival de música avanzada y arte multimedia— y Kosmópolis —la fiesta internacional de la literatura— son dos de los eventos de renombre internacional que tienen como escenario estos dos espacios.

El asentamiento de ambos equipamientos sobre el antigua Casa de la Caritat forma parte de un proyecto más amplio que busca configurar el sector norte del Raval como importante enclave cultural y universitario. A ello también ha contribuido la presencia, en primer lugar, del Foment de les Arts i del Disseny (FAD, Dirección Plaça dels Àngels 5-6), una histórica asociación catalana de profesionales de la creatividad que se emplaza frente al MACBA, y la reciente instalación, en segundo lugar, de nuevos equipamientos docentes de la Universitat de Barcelona (UB, Dirección Montalegre 6), entre los que se incluyen las facultades de Filosofía y de Geografía e Historia.

Alrededor de este nodo toman vida calles tan conocidas como Valldonzella, Montalegre, Ferlandina, Elisabets, Ramalleres o la Plaça de Vicenç Martorell, repletas de tiendas, librerías, galerías de arte, bares y terrazas. La Central del Raval (Dirección Elisabets 6), una de las librerías más respetadas de la ciudad, el Bar Kasparo (Dirección Plaça de Vicenç Martorell 4), que congrega a los modernos del barrio, o la tienda de muebles de diseño Against (Dirección Notariat 9) son tres buenos ejemplos de lo que se puede encontrar por esta zona del Raval.

Mención aparte merece el Carrer de Tallers que, situado por encima de la plaza del MACBA, funciona como uno de los ejes comerciales más importantes del barrio. Esta calle y sus inmediaciones son sinónimo de música independiente y de coleccionista —con tiendas como Revólver (Dirección Tallers 11-13), CD Drome (Dirección Valldonzella 3) o Daily Records (Dirección Sitges 9)— y de ropa de segunda mano, tatoos y piercings. En definitiva, una pequeña-gran vía que funciona como versión alternativa de la vecina y comercial calle Pelai.

A mitad de recorrido, Tallers se abre a la Plaça de Castella, un espacio sorprendentemente indefinido a pesar de ser tan céntrico. Lo preside la Parròquia de Sant Pere Nolasc (Dirección Plaça de Castella 6), iglesia barroca de los mercedarios que formó parte del desparecido hospital militar y que fue levantada en 1716. Detrás del templo se levanta una de las obras míticas de la arquitectura moderna de Barcelona: el Dispensari Antituberculós (Dirección Torres i Amat 8), proyectado en 1936 por Josep Torres Clavé, Josep Lluís Sert y Joan Baptista Subirana y que hoy funciona como ambulatorio.

El aire apagado y desangelado de la Plaça de Castella constrasta radicalmente con el ajetreo de las célebres calles Carme y Hospital, dos de las vías más conocidas y concurridas del Raval que, situadas bajo el MACBA y la Plaça dels Àngels, atraviesan transversalmente todo el barrio y conectan la Ronda de Sant Antoni y la Ronda de Sant Pau con la Rambla. Sus aceras están animadas por carnicerías árabes, locutorios, parroquias, mezquitas, colmados paquistanís y esa mezcla de establecimientos que le ha valido al Raval el calificativo de barrio mestizo. Las dos vías gozan además de sendos espacios abiertos donde se instalan los asiduos al barrio: los Jardins del Doctor Fleming del Carrer del Carme y la Plaça de Sant Agustí de la calle Hospital, que está presidida por la iglesia homónima.

Los límites del conjunto monumental del Antic Hospital de la Santa Creu (Dirección Carme 47, Dirección Hospital 56) están dibujados precisamente por las calles Carme y Hospital. Este complejo arquitectónico, que funcionó como centro sanitario desde el siglo xv hasta 1926, está articulado alrededor de un gran patio y lo integran, entre otras dependencias, el edificio del hospital —gótico del siglo xv— y la Casa de Convalescència, construida entre 1629 y 1680. Aquí es donde se materializa la histórica presencia en el Raval de emblemáticas instituciones educativas y culturales a las que MACBA, CCCB y UB no han hecho más que sumarse. Así, el recinto del antiguo hospital alberga desde 1929 la Reial Acadèmia de Medicina de Catalunya (Dirección Carme 47), esto es, la sociedad científica barcelonesa especializada en medicina; desde 1931, el Institut d'Estudis Catalans (Dirección Carme 47), una corporación académica dedicada a la investigación científica de todo lo relacionado con la cultura catalana y, muy especialmente, la lengua; desde 1935, la escuela de arte y diseño Escola Massana (Dirección Hospital 56); desde 1939, la Biblioteca de Catalunya (Dirección Hospital 56); desde la década de 1970, la biblioteca del barrio, bautizada como Biblioteca de Sant Pau-Santa Creu (Dirección Carme 47); y, finalmente, la iglesia de este conjunto monumental acoge el espacio expositivo de La Capella (Dirección Carme 47), que forma parte del centro municipal de arte contemporáneo de La Virreina Exposicions.

Fuera del recinto hay que añadir otras dos instituciones profesionales indisociables del paisaje ilustrado del Raval: el CSIC o Centro Superior de Investigaciones Científicas, es decir, la agencia estatal de investigación avanzada, que cuenta con una sede en el Raval especializada en Humanidades (Dirección Egipcíaques 15), y el colegio profesional de notarios, esto es, el Il·lustre Col·legi de Notaris de Catalunya (Dirección Notariat 4), cuyo archivo histórico alberga protocolos notariales que se remontan al siglo xiii.

Dejando de lado la vida académica del Raval, otro de los ejes comerciales del barrio lo constituye el Carrer de la Riera Baixa. Se trata de una pequeña vía peatonal situada en el centro geográfico del Raval que concentra un puñado de tiendas de ropa de segunda mano, complementos y objetos de coleccionismo, como la tienda de discos Wah-Wah (Dirección Riera Baixa 14) o la de ropa british style Smart & Clean (Dirección Riera Baixa 7). El primer sábado de mes acoge además un mercadillo al aire libre.

Por último, con nombres como Sant Vicenç, Lluna, Lleó, Paloma o Joaquim Costa, las calles de la franja izquierda de la parte alta del Raval conforman el sector más residencial de esta zona del barrio. Al margen de la mítica sala de fiestas modernista La Paloma (Dirección Tigre 27), cerrada temporalmente y sin fecha prevista de reapertura, y de la escuela de música Taller de Músics (Dirección Requesens 3-5), pocos son los hitos destacables de esta área que, por el momento, logra disfrutar de una anónima y ajetreada vida de barrio.

El MACBA en la Plaça dels Àngels.
El MACBA en la Plaça dels Àngels. 
Facultad de Geografía e Historia de la Universitat de Barcelona.
Facultad de Geografía e Historia de la Universitat de Barcelona. 

  La parte baja: el Barrio Chino

Por debajo del Carrer de l'Hospital se despliega el Raval sur, es decir, el sector que en 1926 el periodista Francec Madrid bautizó con el nombre de Barrio Chino en su libro Sangre en Atarazanas, inspirándose probablemente en la denominación de algunos barrios norteamericanos. Hasta las últimas décadas del siglo xx fue territorio de burdeles, tablaos flamencos, bares, cabarets, viviendas insalubres, alta densidad demográfica, noctámbulos, delincuentes, prostitutas, marineros y un sinfín de personajes marginales. Hoy perviven en sus calles muchos de estos habitantes y establecimientos, pero el paso del tiempo, las intervenciones municipales y los cambios políticos y sociales han despojado al Barrio Chino del aura fabulosa que ganó gracias a la literatura y las crónicas viajeras.

Este sector del Raval se articula alrededor de dos grandes ejes: el vertical dibujado por la Rambla del Raval y la Avinguda de les Drassanes, y el horizontal definido por el Carrer Nou de la Rambla.

La Rambla del Raval es un paseo de nuevo cuño. Su reciente apertura supuso la conexión del corazón del Raval con la Avinguda de les Drassanes, la Plaça del Portal de la Pau —más conocida como plaza Colón— y el mar. Y acabó por convertirse en el icono de la política municipal de higienización del barrio: un nuevo espacio abierto que aireara y esponjara la densa red de calles, y nuevos servicios, comercios y equipamientos pensados para los vecinos pero también para las nuevas clases medias que se reapropian del barrio y para los turistas. El ejemplo más paradigmático de esto último lo constituye el Hotel Barceló Raval (Dirección Rambla del Raval 17-21), un hotel que exhibe descaradamente lujo y diseño, y vende indecorosas vistas a un Raval «canalla». A pesar del hotel, de los bares con terraza y del gato-escultura del artista colombiano Fernando Botero, la apropiación de la Rambla del Raval por parte de los habitantes del barrio aún está pendiente de consumarse.

El paseo muere en el Carrer de Sant Pau, una calle estrecha y grisácea que se airea gracias a uno de los conjuntos románicos más importantes de la ciudad: la Església de Sant Pau del Camp (Dirección Sant Pau 101). Aunque se desconoce la fecha de fundación del monasterio al que perteneció el templo, se sabe que ya existía en el siglo x y fue una de las instituciones responsables del desarrollo del arrabal nacido fuera de la Barcelona medieval amurallada del siglo xiii. En esta misma calle se encuentran también la Fonda Espanya (Dirección Sant Pau 9) y el Hotel Peninsular (Dirección Sant Pau 32), dos emblemáticas obras modernistas incrustadas en plena ciudad vieja.

Pero el gran eje vital del Barrio Chino lo constituye el Carrer Nou de la Rambla, una vía que conecta la Avinguda del Paral·lel con la Rambla y que insufla de vida comercial a la parte baja del Raval gracias a sus pastelerías, zapaterías, colmados paquistanís, bares, restaurantes y el sinfín de establecimientos que pueblan sus aceras. La popular sala Bagdad (Dirección Nou de la Rambla 103) —especializada en espectáculos porno— y el London Bar (Dirección Nou de la Rambla 34) —un local modernista que ofrece música en vivo— son algunos de los nombres propios que pueden destacarse de esta célebre calle. Y otro icono del modernismo se emplaza también aquí: el Palau Güell (Dirección Nou de la Rambla 5), esto es, la residencia de la conocida familia de industriales que fue proyectada por Antoni Gaudí en 1888.

La parte más meridional de la zona de Sant Pau está monopolizada por las Drassanes Reials de Barcelona (Dirección Avinguda de les Drassanes s/n), el mayor y más completo conjunto de atarazanas medievales del mundo y una muestra única de gótico civil para usos marítimos. Ocupan un inmenso perímetro dibujado por la calle del Portal de la Santa Madrona, la Avinguda del Paral·lel y la Rambla, y fueron construídas en el siglo xiv. Hasta la Guerra de Sucesión se destinaron a la construcción de barcos y en 1714 pasaron a funcionar como equipamiento militar. Actualmente, las diez naves que componen el conjunto acogen el Museu Marítim de Barcelona y eventos temporales, como ferias y exposiciones.

Para muchos barceloneses, sin embargo, este sector del Raval sur es más conocido por albergar la Escola Oficial d’Idiomes Barcelona Drassanes (Dirección Avinguda de les Drassanes 14), es decir, el centro público de enseñanza de idiomas que tiene la oferta más amplia de la ciudad: en él se puede aprender desde castellano o catalán, hasta inglés, francés, alemán, chino, ruso o japonés.